Matrícula Escolar en las zonas de desastre se hace sin presentar documentos

12 02 2010

PERÚ: El padre de familia sólo debe comprometerse a regularizarlo más adelante, señaló el viceministro de Gestión Institucional. Víctor Raúl Díaz Chávez.

La matrícula de los estudiantes de las zonas afectadas por las lluvias e inundaciones u otro fenómeno natural, procede sin previa presentación de documentos por parte del tutor o padre de familia, aseguró hoy el viceministro de Gestión Institucional, Víctor Raúl Díaz Chávez. Lee el resto de esta entrada »





Habría ‘generación perdida’ de escolares, revela informe de la Unesco.

26 01 2010

Los niños del mundo, especialmente lo de los países en vías de desarrollo, siguen siendo los más afectados en lo que tiene que ver con su educación y sus posibilidades futuras.

La crisis económica se ensañaría con los niños más pobres: estos se quedarían sin educación.

Millones de niños en los países en desarrollo corren el riesgo de quedarse sin educación a causa de la crisis económica, que ha puesto freno al notable avance logrado en la escolarización primaria en los últimos años, según revela el último informe de la Unesco, difundido esta semana.

El documento explica que la desaceleración económica, el aumento de la pobreza y los ajustes presupuestarios han puesto en duda que el mundo alcance en el 2015 el objetivo de garantizar la escolarización primaria universal.

El Informe Mundial de Seguimiento sobre la educación para todos en 2010 recuerda que todavía hay unos 72 millones de menores en el mundo sin escolarizar, pese a los avances logrados en ese aspecto en los últimos diez años.

Precisamente, este avance se reconoce en el apartado dedicado a América Latina y el Caribe, donde se asevera que la región sigue en camino de lograr la escolarización básica universal, aunque las desigualdades regionales y la calidad de la enseñanza ensombrecen el progreso.

“El número de niños sin escuelas disminuye y se sitúa por debajo del registrado en otras regiones del mundo”, explica el informe. Pero la pobreza extrema sigue siendo una desventaja, así como el aislamiento geográfico, la discapacidad y la exclusión social.

Futuro incierto

De acuerdo con la Unesco, a cinco años del plazo establecido en el 2000 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el mundo no está en camino de alcanzar la meta de asegurar la escolarización primaria de todos los niños.

Si se mantiene la actual tendencia, en el 2015 todavía 56 millones de niños en edad escolar carecerán de la oportunidad de educarse.

El documento de la Unesco también alerta sobre “la escasa calidad” de la educación que reciben los escolares en América Latina y el Caribe, que “hace peligrar el futuro de millones de jóvenes”.

En ese sentido, señala que la región ha conseguido resultados bajos en pruebas internacionales sobre matemáticas, ciencias y lectura.

Los brasileños, argentinos, chilenos, colombianos, mexicanos y uruguayos que participaron en el 2006 en el informe internacional Pisa, que evalúa la calidad de los sistemas educativos, quedaron por debajo de sus compañeros en los países de la Organización sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), recuerda la Unesco.

Fuente: PARÍS (Efe)
Tomado de: ELTIEMPO.COM.CO (Leer noticia completa)

Un sitio que recomendamos para consultar estadísticas de educación por país:
EdStats (Del Banco Mundial)





Estudiantes, de Eafit y otros centros educativos, crean aparatos médicos prácticos y económicos

7 11 2009

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Necesidades que enfrentan los médicos a diario y que se resuelven con altas inversiones de equipos comprados en el exterior son las razones para que le apuesten a generar soluciones propias. Lee el resto de esta entrada »





¿Y si estar en casa no es seguro?

30 09 2009
COLOMBIA – A diferencia de otros niños que tienen en su casa un lugar seguro, para Bryan y Luis, de 11 y 13 años, ésta puede representar un peligro.

Como ellos, otros 58 niños, algunos de ellos habitantes de inquilinatos no tienen a su llegada del colegio una madre que les sirva el almuerzo y les ayude con sus tareas.

Los padres de Bryan no se la pasan en la casa. Desde muy temprano salen con trapeadoras, escobas y bolsas de basura a venderlas en los semáforos y calles del centro de la ciudad.

El papá de Luis también es vendedor ambulante, mientras que la mamá se dedica al aseo en una empresa.

Exponerse a la calle para acompañar a sus padres no es menos peligroso que permanecer solos en casa.

La ausencia de mamá los hace vulnerables a los accidentes en la cocina, a la desmotivación escolar, a la exposición a las drogas o al abuso sexual.

Los estudiantes de la Héctor Abad Gómez, sin embargo, han permanecido alejados de situaciones que podrían llevarlos a estar bajo medida de protección del Bienestar Familiar.

En una vieja casona ubicada en el barrio Bomboná, un balón retumba contra las paredes.

Es el partido de fútbol que Bryan y Luis juegan con sus compañeros, no precisamente del colegio.

En la casa funciona el externado de la Corporación Superarse, que acoge en jornada contraria al colegio 60 niños de los barrios Niquitao, La Sierra y Buenos aires.

“Aunque le sale más costoso a la sociedad, la ciudad cuenta con más centros de intervención que de prevención” contó Claudia Patricia Zapata, trabajadora social y coordinadora del externado.

En Superarse, explicó Zapata, se apoya a las familias que por circunstancias laborales y económicas no pueden hacerse cargo de sus niños en el tiempo que no están en el colegio.

Para ingresar, los pequeños deben estar escolarizados y en riesgo de calle o explotación laboral o sexual.

De Superarse hay egresados. Luis con ocho años de asistir todas las tardes está próximo a ser uno de ellos.

Mientras llegan los 14, edad en la que termina el proceso preventivo, Luis y Bryan se dedican a disfrutar de su segundo hogar.

En la típica casa antigua de amplio patio central, encuentran refuerzo escolar, recreación, arte, deporte y nutrición, pues es el lugar donde almuerzan.

Dos días a la semana reciben a Tatiana y Viviana, profesoras que en realidad son voluntarias.

Las tardes con los compañeros se hacen más alegres que si estuvieran solos en casa y, por supuesto, menos riesgosas.

FUENTE: ELCOLOMBIANO.COM





Adelanto de materias que verán en sus carreras pueden hacer los estudiantes de colegio

21 09 2009

COLOMBIA – Bachilleres que adelantan su formación superior en las aulas escolares ahorran tiempo y dinero.

La universidad ya no es territorio exclusivo de quienes han terminado el bachillerato. Ahora la U. también es cosa de colegiales.

Estudiantes de los dos últimos grados de la secundaria de algunos colegios pueden, desde ya, adelantar su carrera y entrar a la universidad con materias previamente cursadas. Camilo Bonilla, por ejemplo, se graduó el año pasado de bachiller técnico industrial con énfasis en mecánica automotriz, y comenzó prácticamente en segundo semestre su carrera técnica en ingeniería mecánica.

“Me valieron cuatro materias del colegio como si fueran las del primer semestre”, dice, entusiasmado con la idea de terminar su formación más pronto que otros.

Eso es posible gracias al programa de articulación que tiene su colegio con una institución de educación superior, una tendencia cada vez más difundida en el país.

La iniciativa busca, entre otros propósitos, “generar un espíritu universitario para los estudiantes desde el colegio”, de acuerdo con Wilson Vivas, coordinador de articulación en el Instituto Técnico Francisco José de Caldas, de Bogotá.

Este es uno de los 46 colegios del distrito que están involucrados estrechamente con universidades y centros de formación técnica y tecnológica donde homologan las materias “especializadas” que cursan los jóvenes en el bachillerato.

Para hacerlo, universidades y colegios elaboran un plan de estudios unificado “desde el grado décimo hasta terminar la carrera”, explica Jaime Naranjo, subsecretario de calidad y pertinencia de la Secretaría de Educación de Bogotá.

Y con eso, “se evita la repetición de contenidos y se depura el tiempo de alumnos y maestros”, dice el profesor Vivas. Resalta, a la vez, que no se trata de cumplir con las exigencias de la universidad, sino de enriquecer el pénsum en la etapa escolar.

Porque, en los casos en que los jóvenes no pueden continuar con la educación superior, ese conocimiento adquirido pasa a ser una herramienta de trabajo.

“Con lo que aprendemos en el colegio podemos desempeñarnos en el mundo laboral”, afirma Camilo, que debió, eso sí, tomar 10 horas más de clases a la semana para obtener la especialidad.

Y esas áreas, que son 37 en Bogotá, responden a las necesidades de desarrollo de la ciudad, de acuerdo con Naranjo.

Así lo han asumido también las universidades que trabajan articuladas con las regiones, como la Corporación Universitaria Minuto de Dios, que tiene convenios con cerca de 100 colegios en 12 departamentos.

“En las zonas cafeteras trabajamos programas enfocados en el café”, explica la vicerrectora general académica, Marelen Castillo.

De modo que los jóvenes aprenden lo que sus comunidades necesitan, y, en cualquier caso, el estudiante gana: puede trabajar en áreas especializadas o puede brincar a la universidad.

Más formas de interacción que ahorran dinero

Como parte de los programas de articulación entre los colegios y las universidades, existe una modalidad de interacción en la que, una vez que terminan el bachillerato, los jóvenes siguen asistiendo al colegio para recibir su formación profesional. Sucede en algunos colegios de Bogotá, que prestan sus aulas para impartir clases universitarias.

Así, “la universidad llega al colegio”, en una integración que permite reducir los costos de educación hasta en el 50 por ciento”, dice Jaime Naranjo, subsecretario de Calidad y Pertinencia de la Secretaría de Educación de Bogotá.

En estos casos, el precio de la matrícula semestral ronda los 750 mil pesos, “un valor muy bajo para Bogotá”, señala el funcionario.

En el Colegio José María Córdoba, por ejemplo, la Corporación Universitaria Minuto de Dios tiene una sede que imparte educación técnica y tecnológica en la jornada de la noche para graduados de bachillerato.

“Ellos nos facilitan el espacio y nosotros los asesoramos”, señala la vicerrectora Marelen Castillo.

Pero la misma universidad tiene otros programas de articulación que, al contrario, les permiten a los estudiantes de bachillerato tomar clases en la universidad.

FUENTE: ELTIEMPO.COM





Niños aprenderán sobre ciencia como si fueran científicos

30 07 2009

COLOMBIA – Discovery Channel y Bayer Colombia unen sus programas ‘Discovery en la escuela’ y ‘Bayerchicos’ para iniciar en Bogotá el proyecto ‘Como si fuéramos científicos’ a partir del 15 de agosto.

 

Este proyecto pretende impulsar la ciencia en niños de preescolar de cinco colegios públicos de la localidad de Puente Aranda a partir de mediados de agosto hasta noviembre.

 

Son treinta los voluntarios de Bayer que recibieron capacitación por parte de la bióloga argentina Jorgelina La Cava. Con el fin de estimular la experimentación científica de los niños en los colegios Silveria Espinosa Rendón, José Manuel Restrepo, Sorrento, José Joaquín Casas y Antonio José de Sucre.

 

Los estudiantes de preescolar de estos colegios tendrán la posibilidad de participar de manera activa mientras “aprenden jugando, tomando los materiales y haciendo lo que generalmente hace un científico” afirmó La Cava.

 

Estos pequeños a través de estas actividades descubrirán acciones que tienen que ver con las propiedades del agua y del aire, con la presión atmosférica, la fuerza del aire, la flotación y demás fenómenos físicos y químicos que hacen parte del diario vivir.
 

‘Como si fuéramos científicos’ nació en Mar del Plata (Argentina) el año pasado en las escuelas municipales. Gracias a las conversaciones que sostuvieron María Teresa Velasco, responsable del proyecto ‘Discovery en la Escuela’, junto con la bióloga argentina.

 

A principios de este año Bayer invitó a María Teresa Velasco a dictar una charla en el Foro Nacional de Medio Ambiente llevado a  cabo en Bogotá.

 

Allí Velasco conoció el programa ‘Bayerchicos’ y se mostró interesada. Por lo cual decidió conformar una alianza junto con su programa ‘Discovery en la Escuela’ y así traer a Colombia el proyecto ‘Como Si Fuéramos Científicos’.

 

“Tuvimos que cuadrar agenda, los voluntarios, las escuelas y una cantidad de elementos que tienen que engranar para poder llevar a cabo un proyecto como este. Finalmente ya estamos aquí”, le confesó Velasco a El Tiempo. Bogotá será la segunda plaza donde se realizará este proyecto educativo. 

FUENTE: ELTIEMPO.COM





Dominar la lectura es una capacidad que requiere adaptaciones según el contexto

20 07 2009

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Foto: Jupiter

COLOMBIA – En cada contexto de la vida académica es necesario volver a a aprender a leer, según las necesidades que exija la disciplina que se aborde.

A leer no se aprende solamente en kinder o en primaria. Por eso, al entrar a la universidad hace falta habituarse a los nuevos lenguajes.

Al llegar a la universidad, por ejemplo, algunos alumnos aparecen como incapaces de leer, porque “tienden a comportarse como novatos al tener que enfrentarse a formas de lectura que desconocen”. Así lo explica Blanca Yaneth González, coordinadora del nodo Bogotá de Redlees, red de lectura y escritura en educación superior.

Y aunque docentes señalan una incapacidad dramática de sus alumnos para comprender los textos, lo que pasa, según González, es que los jóvenes deben asimilar los lenguajes y códigos concretos que se trabajan en cada programa de estudio.

Así, aunque un estudiante tenga un buen nivel de lectura ‘ordinaria’, debe hacer un esfuerzo para aprender a leer de ingeniería o derecho al llegar a la universidad, explica la profesora.

Sin embargo, los reportes de pruebas internacionales, como Pisa (Programme for International Student Assesment) que mide la capacidad de interpretar el lenguaje matizado, analizar textos de forma crítica y formular hipótesis a partir de una lectura, no son alentadores en cuanto a esa lectura no especializada.

Los resultados colombianos de la prueba realizada en el 2006 (la primera participación nacional) señalan que el 55 por ciento de los estudiantes de 15 años se ubican en el nivel mínimo, es decir que solo son capaces de reconocer el tema principal y hacer una conexión simple entre la información del texto y el conocimiento cotidiano.

Pero, según Mónica López, directora de calidad para la educación preescolar, básica y media del Ministerio de Educación, el país “se ha ido moviendo de manera positiva” en términos de comprensión de lectura en la edad escolar.

“Ya no tenemos niveles tan bajos, pero el avance es lento”, señala para referirse a los resultados de las pruebas del Icfes que presentan los estudiantes de último grado de bachillerato. “Todavía están en un nivel de comprensión literal. Ahora queremos que se muevan a una interpretación global” de los textos, afirma.

Todos pueden mejorar

En busca de ese objetivo, el Ministerio de Educación trabaja desde el 2005 el programa ‘Mil maneras de leer’ junto con el Ministerio de Cultura.

La idea es que los maestros aprendan a utilizar el material de las bibliotecas y sean promotores de la lectura como una diversión en el aula que promueva al mismo tiempo el desarrollo de las competencias comunicativas.

Y desde el año pasado, un curso virtual dedicado a los profesores de preeescolar y primero de primaria busca recuperarlos como escritores y lectores para que, a partir de su propia motivación, reflexionen sobre su forma de abordar la lectura en clase.

A nivel universitario, las instituciones se han empeñado en mejorar el nivel de comprensión de sus estudiantes ‘primíparos’, dadas las dificultades que manifiestan para habituarse al ritmo que les exige el nuevo contexto.

La Universidad Sergio Arboleda, por ejemplo, ofrece desde el 2004 talleres de alfabetización académica para ayudar a los jóvenes a organizar información, consultar fuentes, evitar el plagio y hacer textos propios del mundo académico.

Porque en esta etapa, así como al comienzo de la vida escolar, los estudiantes deben aprender a leer, pero ahora desde una óptica profesional. Y así, cada vez que asuman un nuevo reto.

Dificultades comunes en la lectura

“El problema más habitual es que cambian, omiten o agregan letras y por ende la comprensión del texto es supremamente baja”, afirma Catherine Álvarez, fonoaudióloga de Dos Hemisferios Piensan Más que Uno, institución dedicada a mejorar el desempeño escolar de los niños.

“Tienen problemas de identificación de palabras y de frases, no saben tomar dictado, leen las palabras de una manera diferente a lo que indica el texto”, señala por su parte Diana Giraldo, fonoaudióloga de Ipler.

Y en bachillerato ocurre lo mismo. “No entienden lo que quiere decir un texto y por eso no les va bien en todas las materias que impliquen extraer una opinión”, indica la especialista.

Lo curioso es que después de seguir procesos intensivos para mejorar la comprensión de lectura muchos estudiantes mejoran también en matemáticas.

FUENTE: ELTIEMPO.COM